¿Por qué en este país se hacen las cosas tan mal? Es una cuestión de tradición o es que el ‘manual de uso para ministros’ lo prescribe así. Me refiero a la pseudo-alerta naranja sobre el aceite de girasol de este fin de semana. ¿Qué ha cambiado de ayer a hoy para que de un día para otro se levante la alerta que tanto ha asustado a unos y ha preocupado a otros.
El pasado viernes, el ministro de Sanidad Bernat Soria ordenaba retirar de las tiendas todos los envases con aceite de girasol al detectarse contaminada una partida de ese producto procedente de Ucrania. ¡Perfecto! Me parece una medida correcta para evitar otro ‘síndrome de la colza’. Y lo creo así, porque doy por hecho que la máxima autoridad sanitaria española cuenta con más datos de los que podamos disponer cualquiera de nosotros para adoptar esa decisión. Pero, tras eso, el ministro Soria dice que, no obstante, no supone un riego grave para la salud, ya que en el caso de que se consumiera aceite adulterado la cantidad es tan pequeña que no afectaría a la salud. Es decir, que por un lado nos dicen que ¡ojo! que vamos a retirar todo el aceite hasta saber cuáles son las partidas y marcas afectadas, pero por otro nos dicen que no pasa nada.
No se puede alarmar de esa manera. Primero porque la gente (sobre todo, las personas mayores) se asustan y empiezan a tirar el aceite de sus casas, y segundo, porque con esas declaraciones catastrofistas dañan al sector de productores de aceite de girasol español que invierte mucho dinero en investigación y desarrollo.
Para hacer más caótica la situación hoy decía el director ejecutivo de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, José Ignacio Arranz, que es posible que haya aceites de girasol afectados en los hogares, pero no hay riesgo para la salud. “No debe ser una cosa significativa, pero posiblemente alguna parte de la mercancía sí ha salido al mercado”, ha afirmado. O sea, que es ‘tan’ posible que haya aceites afectados en algún hogar como que no lo sea. Y que puede que alguna parte esté en el mercado. Entonces por qué levantan la alerta, ¿ya han recuperado esa parte que podría estar en el mercado, y en esa lógica de suposiciones, también podría haberse vendido y haberse consumido? ¿A quién le puede afectar consumir aceite contaminado con hidrocarburos? ¿Y durante cuánto tiempo hemos estado consumiendo ese aceite?
La Agencia de Alimentos y Mercancías calcula que hasta 57.000 toneladas de aceite adulterado podrían haberse colado en la UE. ¿Cómo y quién ha permitido que eso ocurra? ¿Existen realmente controles sanitarios seguros y fiables en la UE o estamos en manos de personas fáciles de comprar con dinero para que hagan la vista gorda?
Actualización de Alerta de ‘todo a cien’ (II)
Ahora para rizar el rizo, el Ministerio de Sanidad, en boca de la Agencia Española de Seguridad Alimenticia y Nutrición, dice que no hará pública una lista con las marcas de aceite de girasol afectadas, porque considera que sería “inútil e incluso llevaría a errores al consumidor”.
¡Ahora llevaría a errores al ‘pobre consumidor’, y el fin de semana pasado no! Para justificar esta afirmación, el citado organismo argumenta con dos perlas que no tienen desperdicio: una, que “el aceite de girasol que se ha repuesto en las tiendas es de garantía, de calidad y seguro”, y dos, que “con el aceite que los consumidores puedan tener en sus casas tampoco hay riesgo de toxicidad, porque se trata de pequeñas cantidades. Y si queda alguna duda las empresas son responsables de sus productos de modo que los consumidores pueden acudir a ellas para reclamar que les sustituyan esos envases o que les devuelvan el dinero”. ¡Ole!
Cuando el Ministerio se ha dado cuenta que el daño a los productores de aceite de girasol ya estaba hecho, ahora intenta recular y para evitar dar nombres de marcas contaminadas da un argumento peregrino. No hay nada como que ‘papá Estado’ te diga:
–Tranquilos hijos míos que ya me he encargado de retirar las botellas contaminadas de las tiendas.
– Y las de casa, ¿qué?
– ¿Las de casas? ¡Al maestro Armero!
Ah, por cierto, y por el aceite contaminado que han requisado no os preocupéis porque lo van a reutilizar como biocombustible… y sino siempre pueden hacer jabones para donar a las ONG. Menos mal que en los ministerios siempre hay mentes privilegiadas para pensar en cosas innovadoras.
Actualización de Alerta de ‘todo a cien’ (III)
Sí, pero no, o todo lo contrario. Eso es lo que ha querido decir Sanidad en la rueda de prensa que ha dado para explicar-aclarar-enturbiar-ensuciar-liar… la aventura del aceite de girasol. No va a dar la lista de las marcas contaminadas, sólo la de las no contaminadas y seguras para la salud, pero eso “no quiere decir que sea completo”. De momento, el listado de las marcas ‘limpias’ incluye sólo 200, de entre las más de 800 disponibles en el mercado. Es decir, que hay ¡600! de las que no se sabe de momento ese soniquete de sí, pero no, o todo lo contrario.
Eso es gestionar una crisis y lo demás, tontería.